El Señor sondea los corazones

Todo camino del hombre es recto ante sus ojos, pero el Señor sondea los corazones. – Proverbios 21:2

Crees que estás haciendo lo que para ti y Dios es correcto, que los proyectos que estás planeando realizar son en base a la voluntad de Él, pero si indagas un poco más tu corazón, descubrirás que son TUS deseos, y no los Suyos.

Este proverbio, aunque corto pero poderoso, parece decirnos que la ruta, por la cual planeamos caminar para llegar a nuestro destino final (Reino de los cielos), está libre de desviaciones o atajos que nos hacen salirnos del sendero de Dios.

Ésto ante nuestros ojos.

Recordemos que Dios es omnisciente, es decir, que lo conoce todo; lo que se nos viene a la mente apenas nos despertamos; lo que pensamos respecto hacia cierta persona; lo que está detrás de nuestras acciones. Todo lo sabe.

Dejé mi trabajo

Seguros muchos de los que me conocen, y sólo con ver el contenido que subo a mi blog, saben que trabajé en una agencia de marketing.

Fue mi primer trabajo, y cuando entré, fui la primera persona que contrataron en la agencia. Es decir, puedo testificar el proceso de emprender un negocio.

Aunque fueron sólo dos años los que estuve trabajando en la empresa, siento que en ese periodo de tiempo aprendí más que los 5 años de mi carrera como ingeniero comercial.

Renuncié voluntariamente al trabajo porque, aunque suene muy supersticioso para algunos, Dios lo quiso e hizo. Están dentro de sus planes que comience un nuevo proyecto de vida.

Ahora, por las circunstancias que se han desenvuelto, estoy, junto a un socio también cristiano, comenzando un negocio de cosméticos y una cafetería.

Cuando me involucré en este emprendimiento no tenía claro la voluntad de Dios para iniciar este tipo de negocio, así que le pregunté. Y, con un verso de la biblia, Génesis 1, 26 al 27, me respondió:

Hagamos al hombre a nuestra imagen, como semejanza nuestra… Dios creó al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, macho y hembra lo creó.

Pero, ¿qué quería decirme con ésto?

Meditando sobre la palabra, concluí que la voluntad de Dios es que, a través de su obra en mi, mi socio y nuestro negocio, les mostremos al mundo lo perfecto que somos en cuanto a nuestra apariencia física, porque en su imagen hemos sido creados.

Bueno, se me hizo tarde y espero que para mi próxima entrada del blog, les pueda contar cómo Él está obrando en mí, desde una perspectiva del trabajo.

Co-working: la forma de trabajar de los millennials

Desde el 2006, año en que Michelle Bachelet ganó la segunda vuelta presidencial en Chile, hasta hoy, los espacios colaborativos de trabajo se han estado duplicando año tras año.

Los espacios colaborativos de trabajo, conocidos también como coworks, son lugares físicos en donde emprendedores, trabajadores independientes y profesionales se juntan para trabajar en sus proyectos.

A diferencia de un oficina típica, que es utilizada por una sola organización, los coworks son ocupados por personas de diversas profesiones y empresas, quienes comparten el valor de la cooperación.

Un aspecto importante de estos espacios de trabajo es su ambiente especial, el cual recoge lo mejor de los cafés (energía, entorno social) y de las oficinas tradicionales (funcionalidad, productividad), o, mejor dicho, una mezcla de un hotel residencial y un grupo de Facebook.

Este concepto fue inventado el 2016 por Brad Neuberg, un desarrollador de software que, habiendo dejado un trabajo que no le satisfacía, comenzó a hacer trabajos freelance de día (consultoría) y por las noches se dedicaba a lo que más le apasionaba (programar desde su casa).

En aquel momento, se dio cuenta que algo le faltaba, que lo comenta en la siguiente entrevista:

Lo interesante es que, a partir de ese concepto, nació un nuevo mercado inmobiliario que se ha puesto cada vez más competitivo, de manera que los negocios de esta industria han tenido que innovar continuamente, como es el caso de We Work.

We Work comenzó el 2010 con una sola sucursal en Brooklyn, Nueva York, y hoy tiene más de 270 ubicaciones en 90 ciudades alrededor del mundo. Lo bueno de esto es que puedes tomar tu computadora e ir a trabajar a cualquiera de estas ubicaciones (siempre y cuando pagues por un plan, obviamente).

La agencia de marketing en donde trabajo, Canal Online, en octubre se va a trasladar a un WeWork en Santiago. Si me nacen las ganas de vivir en Seoul (Corea del Sur) y seguir trabajando en la misma empresa, podría conversarlo con mi jefe e irme a trabajar al WeWork que está allá. ¿No es genial?

Sucursal de WeWork cerca de la Casa Blanca, Washington, DC
Sucursal de WeWork cerca de la Casa Blanca, Washington, DC

WeWork invierte mucho dinero en investigación y desarrollo de tecnologías que promueven el crecimiento de comunidades.

Por un lado, crearon su propia red social en la que puedes intercambiar servicios con otros miembros de WeWork, como intercambiar dos horas de redacción por cuatro horas de diseño gráfico. Además, lanzaron su propia tienda online que ofrece suscripciones de servicios y softwares (Upwork, Salesforce, Slack, etc.) a precios con muy buenos descuentos.

Esta compañía no está conforme con ofrecer solamente arriendo mensuales de espacios de trabajo. Además de colegios, la empresa está añadiendo escuelas, departamentos y centros deportivos a sus edificios de oficina.

Si te interesa saber más sobre WeWork (espacios, planes, etc.), haz click aquí.

Se vende aire (sí, oxígeno)

Las personas que habitan en Beijing están comprando botellas con aire de las montañas en Banff, Canadá. ¿Suena loco, verdad?

Cuando en China llega el invierno, y las casas empiezan a quemar carbón para aumentar la temperatura en su interior, los niveles de contaminación se incrementan produciendo dificultades de respiración.

Personas en Beijing
Personas con máscaras caminando a través de las contaminadas calles de Beijing

El problema se agrava tanto que las personas llegan a estar dispuestas a intercambiar 50 botellas de agua por 1 botella de aire.

Pero el aire, dentro de esa botella, no es solamente oxígeno. Es aire que se extrae de lugares como este:

Parque Nacional Banff, Canada

El aire, como recurso “infinito”, al parecer ahora es finito, razón por la cual ahora estamos dispuestos a pagar por él: por un bien escaso.

¿Cuánto pagarías por una botella de esas?

 

Algo está cambiando…

Casi 4 de cada 10 norteamericanos son freelancers que trabajan desde sus casas (Upwork/Freelancer Union).

Y ese número sigue aumentando, ¿por qué?

Cuando las operaciones del negocio nos exige estar haciendo lo mismo una y otra vez durante semanas, nos sentimos profesionalmente estancados.

Eso ocurre cuando somos otra pieza más de la máquina que produce un commodity…

Eso ocurre cuando somos buenos siguiendo instrucciones…

Eso ocurre cuando nos sentimos amenazados por la tecnología…

Y, cuando sentimos que el sendero se vuelve cada vez más estrecho e incómodo, buscamos otras rutas.

Rutas menos transitadas…

Rutas que llevan a destinos diferentes al del sendero principal…

Rutas, aunque no marcadas en el mapa, con vistas que roban el aliento.

Millones de personas alrededor del mundo están emprendiendo esos viajes, ellas mismas trazan su camino en sus mapas, ellas mismas escogen qué aprender y ellas mismas escogen qué ofrecer al mundo.

El mundo las conocen como freelancers.

¿Qué son los freelancers?

Los freelancers son personas que ofrecen su expertise sobre algún tema, trabajan por resultados y de manera independiente.

Puedes, por ejemplo, pedirles que te diseñen un logotipo o que escriban un artículo para el blog de tu web, y pagarles sólo por resultados entregados.

Ahora, puedes atender solicitudes específicas y puntuales de tus clientes sin tener que crear una relación empleador-dependiente con personas que tienen el conocimiento necesario para realizarlas.

Existen múltiples sitios web que conectan a empresas con freelancers, pero las que he utilizado son Upwork y Freelancer.com. Aunque Upwork tiene mejor usabilidad, el lenguaje de la plataforma sólo está en inglés.

¿Qué opinas sobre esta modalidad de trabajo? ¿Tendrías a personas en tu empresa trabajando de manera remota y por proyectos?