Muchos negocios buscan la digitalización, pero no saben cuánto cuesta y cómo hacerlo

En Japón, casi la mitad de las grandes empresas pone en práctica el sistema de trabajo remoto. Sus empleados pueden optar por trabajar desde la casa, desde algún café o simplemente desde sus oficinas.

¿Por qué les digo esto?

Porque es un cambio de paradigma que pronto ocurrirá en nuestro país. En un par de años más, es muy probable que exijamos condiciones de trabajo que mejoran la productividad, y a la misma vez, nuestra calidad de vida.

Sin embargo, implementar un sistema de trabajo remoto sin contar con una infraestructura tecnológica adecuada, podría resultar en algo totalmente contrario a lo esperado (más productividad, menos costos, etc.).

¿Por qué?

Supongamos que implementamos una política en nuestra empresa que permite a los empleados, todos los días viernes, trabajar desde su departamento, desde algún Starbucks, desde la casa de su suegra, o desde donde sea.

Previo a este nuevo sistema implementado, si un empleado tenía, por ejemplo, un problema para abrir el programa para entrar al sistema contable de la empresa, se acercaba al puesto de trabajo de su colega más computín, y le pedía ayuda para resolverlo en menos de 15 minutos.

Luego de la implementación de este sistema, el mismo empleado, que siempre tenía fallas con el programa de contabilidad, y que ahora trabaja desde el café que está en la esquina de su departamento, tiene que “whatsappear” a su amigo computín, y molestarlo varias veces por teléfono, para lograr resolver el mismo problema, pero esta vez en 45 minutos.

¿Qué pasó aquí?

El amigo computín no contaba con una herramienta que le permitiera dar soporte a su compañero de manera remota, por lo que debía prestarle ayuda por teléfono, sin poder enseñarle en persona.

Pero si, por el contrario, nuestros colaboradores supieran utilizar alguna herramienta para hacer videollamadas y compartir sus pantallas, entregar soporte al equipo interno no sería una tarea que consuma mucho tiempo. Incluso se podría grabar la videollamada y subirla a YouTube para que, cuando vuelva a surgir el error, se pueda ver el tutorial y solucionar el problema sin tener que molestar al equipo de soporte.

Hay una app que uso bastante en la empresa en la cual trabajo con equipos remotos: Google Suite. Esta nos permite tener un calendario compartido y comunicarnos fácilmente a través de correos, videollamadas y chats. Y no solo eso. También nos permite trabajar de manera colaborativa en un mismo documento, hoja de cálculo o presentación.

¿Cuánto cuesta?

El paquete profesional para oficinas cuesta $5 USD mensuales por usuario, aunque puedes probarlo gratis durante 14 días. No pierdes nada en probar.

Para comenzar puedes buscar en Google la aplicación de G Suite o dirigirte directamente haciendo click aquí.

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Yo también estoy utilizando esta aplicación para mi blog personal. Y me va muy bien para organizar mis documentos, imágenes, videos, etc., incluso para tener mi propio correo profesional (alejandro@alejandrochung.com).